Pamplona, Comunidad Foral de Navarra
2012
fortificaciones navarra
Las fortificaciones, uno de los monumentos emblemáticos de la ciudad, con gran influencia en su devenir urbano y en la propia morfología de la ciudad, han dejado de ser una muralla defensiva para convertirse en lugar de encuentro.

El conjunto fortificado de Pamplona, construido entre los siglos XVI y XVIII, es uno de los recintos abaluartados mejor conservados de toda Europa. Su ocaso se produjo en el siglo XIX, debido a su ineficacia frente los avances de la artillería y al gran crecimiento demográfico, que exigía una ampliación de la trama urbana. Pamplona celebró como un gran acontecimiento el derribo de parte de sus murallas entre 1915 a 1921.
Desde 2006 el Ayuntamiento ha promovido un importante plan de actuación para la recuperación de todo el recinto fortificado. Un plan diseñado sobre tres ejes principales. El primero, dirigido a realizar las actuaciones específicas de conservación y restauración del bien material. El segundo, a llevar a cabo mejoras funcionales del entorno en ámbitos como vivienda, dotaciones, espacios públicos y movilidad-accesibilidad. Y el tercero, centrado en la dinamización y promoción del propio recinto amurallado con el objeto de divulgar sus valores históricos y arquitectónicos.
Después de acometer una veintena de actuaciones, en 2011 finalizaba la restauración del Fortín de San Bartolomé, erigido a finales del siglo XVIII como último elemento de la fortificación, y que volvió a abrir sus puertas convertido en Centro de Interpretación de las Fortificaciones de Pamplona. Se trata de un punto de acogida para ciudadanos y visitantes en el que se explica, de forma didáctica, participativa y adaptada a las diferentes edades y capacidades, la evolución de las murallas de Pamplona, y el progreso y perfeccionamiento de las técnicas de ataque y defensa. Es, por consiguiente, un lugar en el que se acerca al visitante a la forma de vida y las tradiciones en el interior de la plaza fuerte, y donde se pone en relación las murallas de Pamplona con otras fortificaciones españolas, europeas y americanas. A partir de este centro es posible disfrutar de un agradable paseo totalmente accesible de más de cinco kilómetros de longitud por el borde de la muralla. Este recorrido se ha complementado con paneles y mesas interpretativas dotadas de infografías explicativas de la evolución del conjunto amurallado y de información en varios idiomas y sistema de lectura braille. La muralla de Pamplona, en su día barrera por su función defensiva, es en la actualidad un lugar de esparcimiento y elemento de integración del patrimonio cultural y medioambiental de Pamplona. Hoy en día las murallas de Pamplona, lejos de ser un estorbo para los ciudadanos, han sabido incorporar modernas dotaciones a la vez que se han convertido en un espacio de ocio y esparcimiento para sus habitantes, integrando a los diferentes barrios de la ciudad.

 


Motivo del galardón: El Jurado quedó impresionado por la restauración de las Fortificaciones de Pamplona, uno de los conjuntos europeos de mayor envergadura y mejor conservados, con sus murallas, bastiones y ciudadela.


Tipología: Patrimonio militar (murallas, torres exentas)


Datación: Siglo XVI – XVIII


Propietario: Ayuntamiento de Pamplona


Solicitante: José-Vicente Valdenebro Garía. Ayuntamiento de Pamplona


Promotor: Gobierno de Navarra, Gobierno de España, Unión Europea, Ayuntamiento de Pamplona


Técnico/Empresa constructora: José Vicente Valdenebro García y José Ignacio Alfonso Pezonaga


Uso actual: Urbanismo


Uso anterior: Urbanismo


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